Cómo organizar la casa sin morir en el intento

En la actualidad, como mujeres, tenemos que dividirnos en muchas piezas para lograr sacar adelante todas nuestras actividades, entre el trabajo, los niños, la escuela (si es que estudian), la casa y aún después de todo esto tener que vernos bien y estar sanas, pareciera que se tratase de un reto imposible de cumplir, pero lo cierto es, que nosotras podemos con esto y más, lo único que necesitamos es ordenar nuestras ideas y enfocarnos en lo que estemos haciendo para después dar paso a la siguiente tarea.

Sin más preámbulo, en esta nota les hablaré sobre cómo tener su hogar en orden sin descuidar sus demás actividades, para lo cual existen varias alternativas y consejos.

  • Agenda. Son tantas las ocupaciones que día a día debemos cumplir, que por más que se tenga una memoria privilegiada, sin duda lo mejor es anotar todos los compromisos y actividades que se tengan, ya que de esta manera nada pasará por alto, además, el llevar una agenda les ayudará a anticiparse a los que se tienen en puerta, por ejemplo, sabrán que en dos semanas es el cumpleaños de su mejor amiga y tendrán tiempo suficiente para planear algo especial y comprar un obsequio, y definitivamente hacer las cosas con anticipación es mucho mejor que a las carreras, ya que así los resultados siempre son mucho mejores y evitamos el estrés a toda costa. Al tener una agenda, se podrá hacer tiempo cada día para ordenar la casa. Hoy en día pueden encontrarse una extensa variedad de agendas, ya que si ninguna de ellas cumple tus expectativas, también está la opción de hacer una personalizada.
Agenda

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Aquí les dejo un link para que puedan crear su propia agenda:

  • Enfoque. Como lo mencione al inicio de la nota, el enfoque es de suma importancia cuando se quiere tener todo en orden. Si es tiempo de labores del hogar, lo mejor es concentrarse en las actividades que se deben cumplir, lo mismo sucede si se encuentran en el trabajo o realizando alguna actividad con los niños, es importante que se enfoquen y dejen de pensar en las labores de la casa sin importar lo tirada o desordenada que pueda estar. Al enfocarse no solo lograrán hacer las cosas mucho mejor y más rápido sino que además las disfrutarán mucho más. Es cierto que las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez, pero nada como disfrutarlas y hacer de principio a fin en vez de dejarlas a medias.
Enfocarse en una actividad

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  • Lista. Cuando se trata de ordenar su hogar, lo mejor es hacer una lista de los pendientes y acomodarlos por prioridad, de nada sirve anotar que deben ordenar la casa, pues estaríamos hablando de un concepto muy general y probablemente en un día o en el rato que se le dedique a diario no se podrá cumplir con todo, por eso, lo mejor es recurrir a las listas, por ejemplo, en ella pueden anotar, lavar trastes y ropa, tender camas, doblar ropa y ordenar muebles, como labores de cada día, y otras como aspirar, limpiar muebles y limpiezas más a fondo pueden hacer una vez a la semana. Aquí les dejo un ejemplo de lista que podría ayudarles, sin embargo, ustedes puede hacer una propia.
Mantener la casa limpia

Imagen tomada de pinterest.

  • Descanso. Por supuesto, y lo que también es muy importante y no debe dejarse de hacer, es darse un descanso cada día y hacer alguna actividad por gusto sin que esta tenga que ver con el orden o sin que esté anotada en la agenda, pues esto libera el estrés y es bueno para la salud. Puedes escuchar tu música favorita, salir a tomar un helado con una amiga o leer un buen libro, las posibilidades son infinitas.
Tomarse un descanso.

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Estos consejos pueden servirles de mucho a la hora de querer tener un orden en sus vidas y por supuesto en su casa, pues aunque aparentemente puede parecer que se trata de tareas que nos superan, lo cierto es que todo está en la manera en que nos organicemos, porque hay dos frases que son muy ciertas: “cada cosa en su lugar” y “siempre hay tiempo para todo” así es que basta de excusas y pongamos manos a la obra hoy mismo. Recuerden que tener espacios ordenados y ambientes inspiradores es bueno para nuestra salud mental.

Espero que este contenido les sea de utilidad y las espero en la próxima nota.

Guía para sobrevivir al transporte público

Me atrevo a decir que, sin excepción, todos aquellos que nos vemos en la necesidad de viajar en transporte público, ya sea por metro u otro medio, hemos experimentado el placer de los arrimones, codazos y empujones que vienen incluidos en la tarifa.

Como usuaria ahora recurrente del metro, he visto y aprendido de todo. Desde meterme en espacios en los que antes hubiera jurado que no cabía ni una molécula más, hasta lograr guardar el equilibrio entre toda una masa de personas y poder maquillarme con una sola mano. Este proceso no fue fácil, recuerdo que en varias ocasiones llegué llorando a casa y consideré seriamente renunciar a mi trabajo, el cual me encanta. Al final del día, llegaba a casa cansada y, a veces, hasta de mal humor; y pensar que el siguiente día iba a ser lo mismo no mejoraba mi estado de ánimo.

Fue un día en el que el tren llevaba más de diez minutos sin avanzar, y sin dar señales de hacerlo prontamente, que me fijé en que la mayoría de las personas (incluyéndome) formábamos un escenario por demás triste: éramos un grupo de personas apretujadas unas con otras y con caras largas. Entonces repasé y recordé las numerosas ocasiones en las que fui testigo de discusiones sin sentido, malas miradas e incluso jaloneos de cabello y pensé “Esto no puede seguir así”. Y ahí fue donde comencé un cambio de actitud y mentalidad, el cual resultó ser más sencillo de lo que creí, y en poco tiempo noté que mis viajes por el transporte público pasaron de ser una pesadilla a algo más llevadero.

Metro

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  1. No te mentalices a que todo estará mal
    Muchas veces ni siquiera hemos llegado al metro o al autobús y ya estamos pensando en que estará tan lleno como para escupir gente. ¡No! No te tortures desde antes y mejor ocupa tu mente en planear tus actividades del día o algo que te haga feliz.
  2. Los empujones no son algo personal
    Sí, es incómodo y sí, puede llegar a ser molesto; pero recuerda que todos están en la misma situación. Si la persona de al lado te empuja, no es porque tenga un problema contigo, si no porque, posiblemente, alguien más la está empujando a ella y así sucesivamente. No te molestes, mejor coopera y, si es posible, trata de hacerle espacio. Recuerda que, al igual que tú, todos tenemos malos días que nos ocasionan retrasos y hay muchos trabajos que penalizan el llegar tarde.
  3. Busca algo que hacer durante el trayecto
    Parte de mi molestia era que sentía que desperdiciaba mucho tiempo en el transporte. Durante todo el camino siempre iba pensando en cosas como “podría estar haciendo otra cosa” y no estaba equivocada, el detalle es que no hacía otra cosa más que quejarme. Cuando me di cuenta de esto, comencé a leer, escuchar audiolibros o avanzar con mis lecciones de Duolingo. El truco está en buscar opciones y ayudarnos de la tecnología para sentirnos productivos mientras viajamos.
  4. Sonríe
    Comencé a sonreir. Siempre que voy en el metro y el vagón está a punto de explotar, volteo a ver a alguien y le regalo una sonrisa que, casi siempre, me corresponden. Inténtalo un día y notarás la gran diferencia que este pequeño gesto puede ocasionar.
  5. Sé amable
    Ofrecerle el asiento a una persona que lo necesita más que tú, ayudar a alguien a subir las escaleras, ofrecerte para llevar en tu regazo esa mochila (que se ve pesada y estorbosa) de la persona que viene de pie frente a ti; prueba y quizá tus días mejoren tras sentir que has puesto tu granito de arena haciendo una buena acción.
  6. Respeta
    Hay reglas básicas de comportamiento que, de ser obedecidas, varios de los problemas del transporte público disminuirían: deja bajar antes de subir, posiciónate al lado derecho de las escaleras mecánicas para dejar libre el lado izquierdo, si bajas varias estaciones más adelante evita quedarte a orilla de las entradas, respeta los lugares preferenciales, no tires basura a las vías, etc. Son reglas de comportamiento que sabes tú, las sé yo y las sabe todo el mundo, pero casi nadie aplica, aunque muchas de ellas sean simple uso de sentido común. Una cosa es que haya días en los que por una u otra razón llevemos más prisa de lo habitual y otra es que no respetemos los espacios, tiempos e integridad de las demás personas. Puede que algunas veces sea complicado y molesto ver que intentas hacer lo socialmente correcto mientras los demás no, pero recuerda, si no empezamos nosotros un cambio, nadie más lo hará.

Espero que algo de todo esto te ayude a que tus viajes sean más amenos. Por último, me despido con una frase que siempre me motiva cuando todo esto no es suficiente:

“Sea bueno siempre que sea posible. Siempre es posible.”
-DalaiLama

 

Referencias

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5 cosas que me encantan de Jalisco

Hace unas semanas les platiqué las 5 cosas que extraño de vivir en la Ciudad de México, como les comenté en esa nota hace casi 5 años me mudé a la Ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco y prometí hacer una nota sobre este hermoso lugar, así que allá vamos.

Son muchas cosas las que me han enamorado de este lugar y por las cuales he decidido vivir y construir mi futuro aquí, como no hay tiempo suficiente para describir cada una de ellas se las platicaré a grandes rasgos.

1. Comida

Ha sido una verdadera delicia deleitarme con tantos platillos típicos de Jalisco, sabores que nunca había probado y que ahora no se como podría vivir sin ellos, si algún día me mudo a otro lugar ya tendré una lista más grande de comida para añorar. Algunas de las comidas típicas son: carne en su jugo, torta ahogada, lonches, lonche bañado, birote, birria, tacos de barbacoa, jericalla, buñuelos y churros; aunque existe una gran variedad de platillos que también comparten con otros estados varían un poco en su preparación, como lo son: los tacos de suadero y al pastor, las gorditas, el pozole, entre otros.

platillos-jalisco

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5 cosas que extraño de la Ciudad de México

Desde hace poco más de cuatro años dejé mi ciudad natal para mudarme a la Ciudad de Guadalajara, en el hermoso estado de Jalisco y aunque me ha gustado vivir en este lugar, del cual les hablaré en otra nota, hay cosas que siempre voy a extrañar de la tierra en la que nací y crecí. Lo curioso es que son cosas tan cotidianas, que nunca me detuve a reflexionar que tanto me gustaba que estuvieran ahí.

1. Transporte público

Por increíble que parezca (hasta a mi me sorprende), el transporte público es algo que realmente extraño, cuando vivía allá me parecía que era bastante deficiente y claro que tiene sus detalles malos; los cuales para nada extraño, sin embargo, todos los aspectos positivos son los que a veces me hacen falta.

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Tips para organizar tu tiempo

Hola lectores en esta ocasión daré una serie de tips que podrían ser útiles a la hora de administrar tu tiempo y de esa forma poder cumplir con tus metas, pendientes o diversas actividades.

1.- Uso de una agenda: Es bueno tener anotado en alguna libreta o en algún archivo electrónico (hoy en día existe una gran cantidad de apps para el celular que nos servirían como agenda), las actividades a realizar ya sean laborales, personales, etc. Además claro de dejar algún tiempo entre cada actividad por si nos sucede algo de imprevisto.

2.- Fijar tiempos: Para cada actividad que realicemos (en especial para proyectos a medio y largo plazo) un tiempo para cumplir con esa actividad, ya que sin darnos cuenta podemos estar dedicando más tiempo del necesario y convirtiendo una tarea que se puede realizar en un par de días a una de varias semanas.

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La complejidad de la vida cotidiana

«La sociedad valora mucho su ‘hombre normal’. Se educa a los niños para que se pierdan a sí mismos y así llegar a ser absurdos, es decir, hombres normales»

Ronald Laing

Cuando hablamos de complejidad algunas veces tendemos a pensar que es un término abstracto que no cabe en nuestra realidad, pero que, inevitablemente y sin que nosotros seamos conscientes, la construye y le da sentido. En este sentido, Agnes Heller, filósofa húngara, dice que no hay nada que le dé más sentido a la complejidad de nuestra realidad que la vida cotidiana.

Sin pretender hacer una reflexión profunda sobre ello (puesto que no sé si podría), hoy me gustaría hablar sobre éste tema de manera bastante subjetiva, puesto que considero que, de cara a lo que cada uno puede imaginar en su mente, a veces es bueno compartir con los demás lo que a uno le ronda por la cabeza.  Sigue leyendo