La verdad sobre las palomas mensajeras

Desde hace mucho tiempo, podemos ver en películas o caricaturas que utilizan a las palomas para mandar mensajes, pero la realidad es que fueron utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial para transportar mensajes secretos. Así es, 250,000 palomas llevaron mensajes ocultos en pequeños carretes rojos, y como era de esperarse, no todas llegaron a su destino, sin embargo algunas de ellas sí lo hicieron y fue por eso que a las 32 palomas que lograron entregar el mensaje satisfactoriamente se les entregó la medalla Dickin, que es la más alta condecoración que puede recibir un animal.Paloma mensajera

Se dice que el resto de las palomas se desviaron por el cambio del viento o por el mal tiempo, pero aún así, el hecho de que 32 de las 250,000 palomas hayan logrado el cometido es increíble y hace que las podamos llamar «palomas mensajeras».

10 cosas que no sabías de Adolf Hitler

Mucho se sabe ya de la masacre que se desató hacia los judíos allá por los años de 1940, pero poco se ha dicho de la persona que logró esto: Adolf Hitler.

En este post, te diremos las 10 cosas que probablemente no sabías de este personaje y que hasta la fecha se siguen debatiendo si son o no verdad. Todo lo que se diga aquí son puramente especulaciones, y se deja la última opinión al lector.

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«Campos de concentración» en E.U.A. y México

El mes pasado leí una de las obras de la aclamada escritora chilena Isabel Allende, titulada «El amante japonés».

A decir verdad a pesar de que me atrajo mi fanatismo por la cultura japonesa, mi gusto por el realismo mágico y el trabajo de Isabel Allende en el best seller «La casa de los espíritus», «El amante japonés» NO me gustó mucho.  Pareciera un montón de cosas que están de moda forzadas a estar juntas a través de la historia de los personajes, cosas como la cultura japonesa, la segunda guerra mundial, los problemas que enfrentaron los judíos por aquellos entonces, las novelas de fantasía y juegos de video. También habla un poco acerca de la prostitución en los países de Europa del Este y de la pornografía infantil.

Sin embargo, sí aprendí un par de cosas nuevas del libro. La que llamó más mi atención fue que en Estados Unidos hubo un «campo de concentración» llamado Topaz en donde debieron permanecer, a partir del ataque a Perl Harbor, todos los japoneses, incluso aquellos nacidos en Estados Unidos de América de primera generación, los «nikkei americanos».

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