El cementerio de los versos perdidos [i]

La poesía es uno de los medios más bellos para expresar un sentimiento; un medio que a través de la lectura puede enamorar y hacer vibrar las más íntimas fibras de nuestro ser.

Pero también nos puede hacer pensar, sentir y ver una nueva perspectiva a través de la manera de expresarse de alguien más.

Me  gustaría compartir un par de poemas  de uno de mis libros de poesía favoritos… “El cementerio de los versos perdidos”.[ii]

Este libro es de un músico español, letrista y baterista del grupo de rock Mägo de Oz y vocalista del grupo de rock and roll Bürdel King. Txus Di Fellatio. [iii]

EL mundo de la literatura no solo tiene que ser romántico para ser bello, la poesía que nos hace reflexionar o ver el mundo desde otros ojos también es bella.

Los dos poemas siguientes invitan a esto, a reflexionar un poco; el primero.  “Un lugar llamado nada” me hace pensar en que no somos dueños más que de la nada que existe a nuestro alrededor y al mismo tiempo somos dueños de todo lo que somos como persona.

El segundo me gusta mucho. “Escribo”, porque describe la razón por la que muchas personas escribimos, el sentimiento que nos invade cuando decidimos desahogarnos a través de las letras.

Espero los disfruten tanto como yo.

Un lugar llamado nada

La muerte me guiña un ojo

Me jura silencios en mi dolor,

Promesas de un vacío intenso

Donde no existe más color

Que el que da mi propia sombra

Reflejando un muro de aire,

Levantado en el recuerdo,

En la paleta del eterno pintor.

La muerte me pide un beso,

Desnuda mi miedo con su voz.

Me hace el amor y en su lecho

Me roba la vida,

Me calma el dolor.

Me nombra el dueño eterno

De la tierra de la mar encartada,

Más allá del cielo infierno,

Donde una lágrima está congelada,

Donde la risa está demacrada.

Soy el rey de una tierra sin penas,

Sin recuerdos, sin amor.

La patria de los que no soportaban la vida

Y prefieren la cobardía

De una muerte amañada,

A enfrentarse a un nuevo día,

A luchar cada mañana…

Soy el rey de la tristeza deportada,

De la angustia maquillada, de un lugar llamado muerte.

Soy el rey

De un lugar llamado Nada.

 

Escribo

Escribo…,

Para mantener distraída a la amargura.

Esquivo…,

Sus dardos con palabras, mi armadura.

Y callo…,

Porque digo más en mis silencios

Que engañando a las palabras

Con sentimientos adoptados.

Escribo, esquivo y callo,

Y a menudo lloro en un folio.

Mis lágrimas son tinta,

Y no hallo mejor ataque que un poema ante tanto olvido,

Ante tanta pena.

Escribo…,

Para curar mi alma rota.

Grito…,

Para que el silencio no me coja.

Y curo…,

Mis heridas con un verso,

Mis miedos con palabras

Y los lloro en una hoja.

Escribo…,

Para mantener a distancia la locura.

Autor: Jesús María Hernández Gil,

Txus di Fellatio, El Príncipe de la Dulce Pena

 

Referencias

[i] https://sca.mercadoshops.com.co/mago-de-ozel-cementerio-de-los-versos-perdidos-78xJM

[ii] https://es.wikipedia.org/wiki/El_cementerio_de_los_versos_perdidos

[iii] https://es.wikipedia.org/wiki/Txus_di_Fellatio

Emily Dickinson (1830 – 1886)

Emily Dickinson fue una poetisa de la literatura norteamericana del siglo XIX. En 1840, a la edad de 10 años, fue inscrita en la Academia de Amherst, en este centro tuvo la oportunidad de aprender historia, literatura, matemáticas y lenguas clásicas. Siete años después ingresó al seminario de señoritas Mary Lyon de Mount Holyoke donde recibió formación religiosa, pero solo fue por poco tiempo, ya que después enfermó y tuvo que regresar a casa de sus padres para nunca más volver a estudiar en un centro de estudios. Emily era de personalidad misteriosa y lo plasmó en su obra, decidió aislarse del mundo de forma voluntaria, los últimos años de su vida vivió en su casa, hasta hoy en día se desconocen las razones de su decisión. Después de su muerte su hermana encontró en la habitación de Emily cuarenta volúmenes donde estaban plasmados todos sus poemas, la gran mayoría de amor.

Aquí les comparto una biografía sobre su vida y logros.

Infografía Emily Dickinson

Emily Bronte

Hola a todos, esta es mi primera publicación del año en el blog, espero que estén teniendo un comienzo de año increíble.

Esta semana les voy a hablar de una escritora británica, Emily Bronte. Nació en el año de 1818 en Inglaterra. Su padre fue redactor, por lo que Emily y sus hermanos tuvieron una fuerte influencia, especialmente Emily para poder convertirse en escritora. Junto a sus hermanos, empezó a escribir historias.

Las hermanas Bronte publicaron un  libro de poesía, pero fue hasta el año de 1847 que Emily publicó “Cumbres Borrascosas” que se ha convertido en un clásico de la literatura e inclusive se han filmado películas basadas en esta obra.

Lamentablemente un año después Emily Bronte perdió la vida debido a una tuberculosis a la temprana edad de 30 años. Pero sus obras y poemas perdurarán por siempre.

Aquí les dejo uno de sus poemas

 

El viento nocturno

En la suave medianoche del estío,
Una luna despejada brilló
A través de nuestra ventana
Y los rosales bañados en rocío.

Me senté en la reflexión silenciosa;
El viento suave agitó mi cabello;
Me dijo que cielo era un destello,
Y la tierra durmiente, justa.

No necesité sus toques
Para alimentar estos pensamientos;
Así y todo susurró, diciendo,
“¡Cuán oscuros serían los bosques!”

“Las hojas gruesas en mi murmullo
Crujen como en un sueño,
Y de sus incontables voces es dueño
Un instinto que parece arrullo”.

Dije, “Ve, apacible murmurante,
Tu cortés melodía es única:
Pero no pienses que su música
Tiene el poder de alcanzar mi mente.”

“Juega con la flor perfumada,
La rama tierna del joven árbol,
Y deja mis sentimientos humanos
En su propio cauce inquieto.”

El vagabundo no me oyó:
Su beso se entibió cálidamente:
“¡Oh, Ven!” suspiró dulcemente;
“Seré yo contra tu voluntad”

“¿No fuimos amigos en la infancia?
¿No te he amado hace mucho tiempo?
Mientras tú, la noche solemne,
Mi canto despertabas con tu silencio.”

“Que cuando repose tu corazón
Bajo la fría lápida de cemento,
Yo tendré tiempo para el lamento,
Y tú para estar sola.”

 

¡Hasta la próxima!

 

Referencias

Emily Bronte (c) http://emilyspoetryblog.com/

Thomas Hardy

Hoy les voy a hablar un poco sobre el novelista y poeta inglés Thomas Hardy. Nació cerca de Dorchester en el año de 1840, desde temprana edad sintió gusto por los libros y la literatura gracias a las historias que su madre le contaba. Comenzó su aprendizaje con tan solo 16 años y aunque realizó sus estudios en base a la arquitectura nunca abandonó las letras, publicando su primera obra en 1867 y la cual nombró “El pobre y la dama”. Sigue leyendo

El sol

En esta ocasión les comparto un poema de Pablo Neruda. Espero sea de su agrado:

El Sol

A plena luz de sol sucede el día,
el día sol, el silencioso sello
extendido en los campos del camino.

Yo soy un hombre luz, con tanta rosa,
con tanta claridad destinada
que llegaré a morirme de fulgor.

Y no divido el mundo en dos mitades,
en dos esferas negras o amarillas
sino que lo mantengo a plena luz
como una sola uva de topacio. Sigue leyendo

Emily Dickinson

El día de hoy quiero compartirles un poema de Emily Dickinson quién lamentablemente fue reconocida por sus increíbles poemas después de su muerte, aquí les comparto uno de ellos.

Morir no duele mucho…

Morir no duele mucho:
nos duele más la vida.
Pero el morir es cosa diferente,
tras la puerta escondida:

la costumbre del sur, cuando los pájaros
antes que el hielo venga,
van a un clima mejor. Nosotros somos
pájaros que se quedan:

los temblorosos junto al umbral campesino,
que la migaja buscan,

brindada avaramente, hasta que ya la nieve
piadosa hacia el hogar nos empuja las plumas.

 

El borrachito Anton

Hola, en este post quiero mostrarles un poema que conozco desde muy pequeña, mi bisabuela solía recitármelo cada tarde, ya que me gustaba mucho.

En noche oscura y brumosa
tan atontado iba Antón,
que cayó de un tropezón
en la acera resbalosa.

Soltó un feo juramento
diciendo: ¿quién se cayó?
Y en la pared del convento
repercutió el eco: “yo”.

– ¡Mientes! Fuí yo quien caí;
y si el casco me rompí
tendré que gastar pelucas…
– ¡Lucas!

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No te salves

Les comparto uno de mis poemas favoritos: “No te salves”, por Mario Benedetti.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
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