Identidad individual (La diversidad es asimétrica, Vol. 2)

La frase que acompaña entre paréntesis a esta serie de textos forma parte de un aforismo de Carlos Monsiváis: «La razón de ser de la unanimidad no tiene que ver con la política, sino con la estética (la diversidad es asimétrica)». La frase la conocí en un punto en mi vida en que luchaba contra la depresión y el pensamiento suicida. Durante una sesión de terapia comenté que me es indiferente la «tolerancia», y que andar por la calle muchas veces representaba una buena cantidad de miradas impertinentes que, a mi parecer, son el menor de los males pero que, a juicio de mi terapeuta, son tan graves como las agresiones verbales o cualquier otra forma de agresión.

El cerebro humano, hasta donde sabemos, no es determinista, sino heurístico, lo que en términos simples significa que nuestra mente toma el camino más corto posible para tomar decisiones y relacionar las experiencias nuevas con las anteriores.

La percepción que tenemos de la vida es, entonces, principalmente prejuiciosa, y no imparcial o racional, como solemos pensar. Eso quiere decir, también, que en lugar de entender las cosas como «nuevas», nuestra mente intentará colocarlas en alguna categoría conocida. Sigue leyendo

Identidad democrática (La diversidad es asimétrica Vol. 1)

Democracia es uno de esos conceptos acerca de los cuales siempre hemos tenido una idea positiva, independientemente de si se cuenta con ella o no. Nos la inculcan en la escuela, se defiende en guerras, se considera un logro del pensamiento humano y nos la ponen hasta en la sopa en temporada electoral. La consideramos un privilegio por encima de las dictaduras, de los imperios, de los cacicazgos, y exigimos (más o menos) su respeto.

Hablando sobre inclusión, una amiga hizo una observación que, en principio, me dejó helada. Ella dijo algo similar a esto: «no digo que la gente trans no luche, pero no van a llegar muy lejos en sus exigencias, no son mayoría, así funciona la democracia». No dudo que, para algunas personas, esta afirmación tenga algo de fascista, pero quitando mi reacción emocional inmediata, no tenía un argumento racional contra ella. Sigue leyendo