Todos en algún momento de nuestras vidas hemos tenido un mal día, o muchos. Esas clásicas frases de “me levante con el pie izquierdo” o “mejor no hubiera salido de mi casa” se escuchan frecuentemente, pero esto no tiene por que ser así, si tu día ha empezado mal, no dejes que termine así.

  • Si tu día ha empezado mal identifica por qué. Puede ser que llegaste tarde al trabajo o a la escuela. No dejes que esto arruine tu día, discúlpate por la demora y continua tu día sin que esto lo afecte, pero eso sí, si es necesario que pongas 10 alarmas en tu celular hazlo para que no te vuelva a pasar.
  • Si todo iba bien pero te diste cuenta que olvidaste algo. Hay de dos, o aprendes a vivir con las consecuencias de tus olvidos o te haces más responsable y organizada, pero esto no puede ser el fin del mundo. Si semanas antes sabes que tienes una presentación o que debes entregar un trabajo importante, hazlo con tiempo y acostúmbrate a ordenar tus cosas días antes o al menos la noche anterior, pues en las mañana muchas andamos a las prisas y de ahí los famosos olvidos.
  • Ibas llegando y te caíste. Cuando nos caemos o nos pasa algo vergonzoso frente a la gente nos morimos de la pena y queremos ser tragadas por la tierra, pero seamos sinceras, esto no va a pasar, por eso, levántate o sal de tu apuro, ríete si quieres un poco y continua, todos hemos pasado situaciones vergonzosas. Cuando veas que a alguien más le ocurre intenta no reírte o hacer comentarios negativos, pues es horrible cuando te pasa a ti, mejor intenta ayudar y seguramente alguien te ayudará a ti también cuando te suceda algún percance.

Así que ya lo sabes, no dejes que pequeñas cosas arruinen tu día, y recuerda, al mal tiempo buena cara.

¡Hasta la próxima!

Referencias

Imagen de el cajón de los cubiertos.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: