fbpx

Todos alguna vez nos hemos visto amenazados por las cosquillas y por lo tanto, hemos reído sin parar al encontrarnos en esa situación, pero, ¿qué le pasa realmente a nuestro cuerpo con las cosquillas?

La risa que sentimos incluso antes de que nos hagan cosquillas, es en realidad un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo. Cuando nos vemos amenazados por esta acción, se activa en nuestro cerebro una parte de las fibras nerviosas que anticipan al dolor, lo que hace que queramos defendernos y evitar que nos ataquen con cosquillas.

Además está comprobado que aunque nos hiciéramos cosquillas a nosotros mismos, nuestro cuerpo no reaccionaría de la misma manera, debido a que nuestro cerebro es consciente de que eso no representa una amenaza.

Así que la próxima vez que quieras hacerle cosquillas a alguien porque lo viste serio o muy triste, recuerda que la risa que tendrá no será de alegría o diversión, sino más bien, se trata de una risa nerviosa que alerta a nuestro cuerpo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: