No más estrés

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El mundo globalizado en el que actualmente estamos viviendo nos impone un ritmo de vida bastante acelerado comparado con el que se desarrollaba hace algunos años. Nos encontramos corriendo de arriba a abajo y consideramos que le tiempo no nos alcanza para realizar todas las actividades que nos planteamos desde que nos despertamos.

Este ritmo de vida está provocando que cada vez sea más frecuente en cada uno de nosotros la presencia del estrés, pero ¿qué es el estrés? Te invito a que pienses en las 5 palabras que se te han venido a la mente al leer la palabra “estrés”. Si han sido situaciones o conceptos negativos, ahora trata de pensar en una situación en la que sentiste estrés sin sentirte mal, aunque no lo creas es posible.

Una vez realizado este ejercicio, si has podido conseguir identificar estrés en alguna situación positiva, !Felicidades! de lo contrario te invito a que sigas con nosotros.

En primera instancia debemos partir de que, según la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) hay diferentes tipos de estrés, sin embargo el día de hoy sólo nos enfocaremos en dos:

“Estrés bueno”-Eustrés

“Estrés malo”- Distrés

El eustrés es al punto al que queremos llegar, me gustaría aclarar que no es nuestro objetivo desaparecer el estrés. Imagínate que no tienes presión por realizar una tarea o ya no te importa cumplir algún objetivo, ¿realmente harías algo? Yo en lo personal no, ya que no me preocuparía nada y no tendría consecuencia realizar algo o no. Es por esto que el eustrés será nuestro punto a alcanzar, es decir, la habilidad de sentir presión sin que nos dañe ni mental ni físicamente, que esto es lo que vendría siendo el estrés bueno.

Por otro lado, el estrés malo es aquel que nos daña, en el que la presión tiene tanto efecto que nos puede provocar dolores de cabeza, irritabilidad, mal humor, colitis y gastritis entre otras afecciones tanto físicas como psicológicas.

Si continúas leyendo, te agradezco tu tiempo y supongo que en algún momento te dijiste “Sí, hay dos tipos, uno bueno y uno malo, pero… ¿y qué hago? A continuación encontrarás algunas técnicas que te podrán ayudar a combatir el distrés que te está afectando.

  • En una posición cómoda inhala por la nariz durante 4 segundos
  • Mantén la respiración a la altura del pecho y mentalmente cuenta otros 4 segundos
  • Después comienza a exhalar poco a poco a través de la boca durante 8 segundos
  • Repite las veces que lo creas necesario

Nota: Sí en la primera ocasión no notas que tus hombros se están relajando intenta nuevamente ya que es probable que lo estés haciendo de manera incorrecta.

  • En una posición cómoda, inhala por la nariz y comienza a contraer todos los músculos de tu cuerpo mantente así durante 4 segundos
  • Después exhala durante 4 segundos  por la boca y al mismo tiempo suelta los músculos que contrajiste.
  • Repite las veces que lo creas necesario

Por último me gustaría dejarte esta frase de Albert Einstein;

“La formulación de un problema, es más importante que su solución”

Referencias bibliográficas:

Recuperado de:  http://www.ual.es/Universidad/GabPrensa/controlexamenes/pdfs/capitulo08.pdf

 

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