El olor de las cosas

Mujer oliendo una flor

Deja que el olor llene tu espíritu

Me gusta el aroma que me queda en las manos después de preparar café, me remonta a mi niñez, a mis abuelas, hasta puedo sentir el olor del pan recién traído a través de esos recuerdos.

Cada cosa, emoción, persona, suceso tiene un aroma; siempre huele a algo. El olor de las cosas es la manera en que la mente ancla ese recuerdo. Aunque hay personas más perceptivas que otras en cuestión de olores, todos somos capaces de percibir el singular aroma de lo que más nos importa.

¿Cuántas veces no hemos sentido venir la lluvia a través de ese olor a tierra mojada? ¿Cuántas veces no sabemos que alguien se aproxima por su perfume? Lo mismo pasa cuando entramos a casa de los abuelos, siempre huele a ellos.

Agarrar una prenda de vestir de la persona amada y sentir ese aroma que te dice que esa persona está de nuevo ahí, que no se ha ido del todo.

Pasar por la cocina y sentir el olor del guisado y saber quién está preparando la comida, o que tal esta perderse en el perfume de las flores que más nos gustan.

¡Qué felicidad cuando llegas a casa y te das cuenta que huele a tu hogar! Tal vez a tu perro, a tus flores, a una combinación de perfumes o a galletas, o a una mezcla de todo, pero al final ese olor te da la paz de casa.

Con la velocidad con la que vivimos actualmente no nos detenemos a oler las cosas, a menos que sea un olor demasiado fuerte y desagradable es que nos detenemos a maldecir el olor;  pero ¿Qué pasaría si nos detuviéramos a encontrar el olor de las cosas?

Si cada mañana antes de salir de cama nos detuviéramos a oler el aroma del cuello de nuestras parejas o el cabello de nuestros hijos para traerlos presentes todo el día,  y así sentirnos acompañados.

O para los solteros, abrazar a la mascota que huele medio raro pero que al fin y al cabo es tu amigo y ese olor te va a acompañar aun que lo disimules con tu perfume.

Si vamos a desayunar con alguien querido o solos, que tal aspirar profundo y sentir el olor de los huevos fritos, el pan, el café, la naranja, de todos los alimentos para que así no solo llenemos el estómago si no también el espíritu.

Caminar y ver una flor y detenerse a sentir el aroma de las plantas, el olor que trae el aire si estas al aire libre, sentirte fresco al inhalar una bocanada que te llena los pulmones y te recuerda que sigues con vida.

También podríamos buscar nuestro aroma favorito para dejar nuestra casa y oficina con el olor a pertenencia, con el olor a ti.

Nos centramos mucho en lo que podemos ver, oír y tocar, pero que pasa con lo que podemos oler, ese sentido es maravilloso, es el que le dice al recién nacido que aún es un tanto ciego que esta con su madre, el que le dice a las personas con ceguera más información de la que imaginamos, inclusive nos avisa del peligro que no podemos ver, ni oír ni tocar, cuando algo huele mal es casi seguro que no sirve a menos que sea queso roquefort claro.

El alma y la mente también se alimentan de olores por que otorgan experiencias y  estímulos extrasensoriales que activa la corteza cerebral, que mas motivos para buscar el olor de las cosas.

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3 comentarios en “El olor de las cosas

  1. A mi me encanta hacer todo eso que dices, hay personas que hace años no veo o que simplemente ya no están en mi vida y muchas veces recuerdo su olor como si estuvieran a un lado mío, es increíble como nuestro cerebro nos transporta a todos esos momentos con los olores. Igual que tú los recuerdos de mis abuelas vienen con el olor del café, del mole y el chocolate, el olor de las flores y la tierra mojada me recuerdan a mi abuelo. Otros olores que en su momento nos son desagradables, a veces con el tiempo son los que nos traen buenos recuerdos, como el de alguna comida que nuestra mamá nos preparaba de pequeños o los ungüentos cuando nos enfermábamos y ahora lo asociamos al amor de nuestra mamá.

  2. gracias a tu nota recordé que antes solía poner mucha atención en el aroma de las personas y me encantaba la sensación que me producía cuando cierto aroma traía a mi mente a alguien especial, no sé por qué dejé de hacerlo, pero estoy de acuerdo con tu reflexión y me gustó 😀

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