Ni juzgues, que ni conoces (primera parte)

Saludos, mi nombre es Emi y soy la nueva del grupo jeje… mucho gusto.

Bueno, siendo esta mi primera publicación, me gustaría empezar con algo personal, para que conozcan un poco más de mí y algunas percepciones propias sobre un tema social muy sonado en algunas estadísticas de nuestro país en los últimos años. Esta es la s*EMI*-trágica historia de cómo pasé de ser una estudiante universitaria destacada, a convertirme en una vil NiNi…

Todo fue culpa de las drogas, el alcohol y el rock and roll… jaja mentiras, no soy tan “chida”. En realidad no bebo nada de alcohol y puedo contar con los dedos de una sola mano las veces que he fumado. Y mi experiencia con drogas más “pesadas” es nula, NI ilegales NI prescritas han tocado mis virginales labios (les doy chance de alburearme) NI entrado a mi torrente sanguíneo o invadido mis fosas nasales. La única sustancia a la que soy severamente adicta es a la leche con chocolate en polvo de una marca muy específica, la cual no nombraré porque NI que me pagaran por hacerles propaganda, aunque deberían. En fin…

Volviendo al tema, para bien o para mal, nací con aptitudes artísticas (el dibujo y el uso de colores se me dan bien, irónicamente el maquillaje no… jaja) Así que cuando me vi presionada por la “necesidad” de elegir una carrera universitaria a la tierna y apresurada edad de 17 años, basándome en mis aptitudes y acoplándome a la poca variedad en la oferta académica de mi ciudad natal, consideré que la opción más sensata para mí era la Licenciatura en Diseño Gráfico.

Desde antes y durante mi ingreso a la licenciatura, en mi familia se vivían tiempos hostiles, muchas carencias económicas y constantes peleas con mi madre, MUY subidas de tono. Después de mi primer semestre de Diseño Gráfico, que gracias a mi talento innato y mi ñoñez concluí con bellas calificaciones jeje, la situación en mi casa llegó a ser tan crítica que decidí que era mejor irme de Cuernavaca, dejando atrás todo y a todos los que conocía (incluyendo un novio que me costó mucho trabajo encontrar y “conquistar” jeje) para mudarme a la capital a vivir con mi padre, al cual tenía como 4 o 5 años sin ver, por otras causas también de peso pesado. Pero esa, es otra historia…

Tomé esta decisión después de una breve estancia obligada (es que me corrieron de mi casa en una ocasión jaja) con la familia de mi novio de ese entonces, la cual me hizo ver lo disfuncional y desgastante que era la convivencia en mi propia casa al compararla con la que se vivía en la familia de mi ex. Quienes por cierto tenían similares o peores problemas económicos que los de mi familia, y aún así mantenían una convivencia muy agradable, mientras que mi madre argumentaba que la falta de dinero era una de las causas principales de nuestros problemas familiares, los cuales ya me estaban provocando malestares emocionales y físicos que interferían con mi vida y actividad diaria…

Así que en Mayo del 2008, junte mis cosas (sólo mis favoritas jaja), me despedí de la casa que me vio crecer por 21 años y me aventuré a comenzar una nueva vida en la Ciudad de México…

Y fue así como interrumpí mis estudios universitarios… LA PRIMERA VEZ, pero esperen que mi transformación a una vil NiNi aún no estaba completa a esas alturas de mi vida jaja. En mi próxima publicación les contaré todo lo que se refiere a mis primeros años en la gran ciudad, el climax, el desenlace (eso espero) y la “moraleja” de esta historia.

Gracias por su atención 🙂

nini 2

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3 comentarios en “Ni juzgues, que ni conoces (primera parte)

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