La cocina en mi vida

Hace algunos días leí un post sobre cocina a recomendación de una entrañable amiga, este post me hizo querer escribir el siguiente, ya que me declaro fan de la cocina.

Desde niña  he estado metida en la cocina, observando a mis abuelas,  de las cuales desde muy joven aprendí algunos trucos, viendo a mi madre preparar mis platillos favoritos o a mi padre que cada vez que se mete a la cocina hace alguna delicia.

Aun que no soy chef de profesión soy cocinera de corazón.

Algo que quiero rescatar de aquel post que leí es que la cocina es de brujas, y si es verdad, creo que cuando se cocina se hace con el corazón y con una intensión, ya sea preparando un platillo para consentir u otro para levantar el ánimo, no importa cuál sea la idea, siempre va cargado de esa mágica vibra que reconforta, es como brujería sentir implícitamente ese cariño a través de cada bocado.

Existe magia cuando se prepara un platillo, en mi manera personal cuando pienso cocinar es algo que ya he planeado con sumo cuidado, generalmente es una idea que ha surgido desde una noche o varios días antes, en mi mente ya seleccione cuidadosamente los ingredientes  y cocine veinte veces en mi imaginación, cuando llega el día de la elaboración me levanto con la emoción del experimento, voy a comprar los ingredientes y los selecciono minuciosamente acorde a lo que ya imagine, cuando estoy en mi área de trabajo visualizo cada una de las cosas que utilizare y manos a la obra. Eso sí, pobre del que ose entrar a la  cocina sin mi permiso o peor aún, a meter el dedo, se ganara un cucharazo.

Cuando estoy preparando el platillo el estrés, las penas, y otros pensamientos desaparecen, la cocina es una de las actividades que captan totalmente mi atención (tengo una mente algo inquieta y difícil de concentrar).

Desde picar los ingredientes hasta sazonar es un placer, cada paso lo sigo con amor,  sobre todo si voy a compartir con amigos o familia, el esmero es el doble.

Los detalles son mayores, ver el resultado es un placer, me encanta servir la comida y decorar.

Cuando cocino para mi familia ya es costumbre que me esperen para que les sirva, saben que hasta ese detalle es mío, mi labor no está concluida hasta que el plato no está en la mesa.

Les comparto esto porque es una de mis pasiones, pasión que fue heredada, y que agradezco que se me haya otorgado.

La comida es mágica, lo creo fielmente por algo nuestros ancestros se comunicaban con sus dioses a través de platillos únicos para sus rituales.

Aun ahora casi en cada familia hay un platillo que pasa de generación en generación, ese platillo que irónicamente nunca tiene el mismo sabor, yo creo que eso sucede porque cada persona le otorga su energía al platillo o como muchos le llaman “el  sazón”.

Mi bisabuela preparaba un platillo regional yucateco que he intentado no sé cuantas veces y nunca sabe a ella, y sí lo digo así, no sabe a ella, por que cuando ella lo preparaba era un placer, creo que hare muchos intentos mas y seguirá sabiendo a mi jeje, sin embargo cada vez  que lo preparo ella está ahí, su recuerdo y su amor también se prueban en mi versión de ese platillo.

Cabe mencionar que para trasmitir ese cariño mágico no se necesita preparar el platillo más sofisticado, hasta en un sándwich lo podemos percibir, cuando se hace con amor, ganas y esmero hasta un taco sabe a gloria (bueno a veces no) pero en definitiva transmite ese cariño con el que fue preparado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s